Hace mucho tiempo de esta anécdota pero la recuerdo perfectamente. Estaba recién llegada del Camino de Santiago y me fui al río a hacer tai-chí buscando algo de lo vivido.
Estaba tan en mí, que no me di cuenta de lo que pasaba hasta que alguien me preguntó si el perro era mío.
El tiempo que tardaron en llegar los bomberos estuve inquieta, más por la gente que estaba alrededor que por mí, difícil mantener la calma. Yo en el fondo sabía que no iba a pasarle nada a mi Gioco, ni cuando lo arrastró la corriente, sabía que no era su momento.
Me despedí de Gioco el verano pasado, de mi fiel y noble amigo. Por algún sitio guardo el recorte de periódico, porque sí, el diario Córdoba consideró el hecho digno de publicarse.
Y ahora yo me encargo de recordarlo.
20-02-2025
Hoy he ido con Gioco a dar un paseo por la ribera del río de Córdoba y he bajado por el Molino de San Antonio, al lado de La Calahorra. Me he embelesado con nuestro Puente Romano y la Albolafia.
¿Qué hacía Gioco mientras?
Tengo que contarlo
aventura en la ribera del río
Pues mi lindo perrito ha pegado un salto al río para comerse el pan que la gente tira a los patos. Por la parte que no cubre ha empezado a andar.
Pan «pacá», pato «pallá», y cuando me he dado cuenta se lo llevaba la corriente. Ha nadado un poco y cual náufrago aterrizó en un islote en medio del río.
¿Y ahora qué?
He llamado a los bomberos para que lo rescataran.
No sé si dos horas entre que han llegado y han preparado la barca. Pero cuando han llegado al islote, Gioco se ha asustado y se ha tirado al agua.
Se lo ha llevado la corriente hasta por debajo del Molino!
Bajé corriendo llamándolo y cuando el perro oyó mi voz, empezó a nadar hacia la orilla!
Fffffffffffffffffffffffff……final feliz, al final se ha salvado él solo.
Menudo espectáculo se ha formado… La gente aplaudiendo desde el puente romano…
¡Córdoba, mañana seguro que el periódico habla de esto!
Y síii… por ahí está permitido llevar el perro suelto…
28/08/2013



