Por miedo, por miedo…
Me pregunto en qué momento perdimos el derecho a utilizar el espacio público para estacionar nuestro vehículo; algo tan simple y tan inocente si me lo permiten. La zona azul se ha convertido en un arma más de miedo y control a las ciudadanas y ciudadanos, que ya pagamos los respectivos impuestos de circulación en nuestros municipios.
El castigo por incumplir normas absurdas nos paraliza. Lo acatamos todo, sucumbimos a todo, lo pagamos todo, compramos ropa inservible, objetos inútiles, coches que circulan a velocidades prohibidas, pagamos por estacionar, pagamos por trabajar, pagamos por estudiar, pagamos por heredar, pagamos y pagamos… Y tenemos por tener, y trabajamos para comprar, y compramos para acumular, y acumulamos para guardar y esconder tanto trasto inútil; como escondemos nuestros sueños, nuestras aspiraciones, nuestro tiempo, nuestro disfrute, nuestras emociones, nuestros sentimientos por miedo a no encajar, por miedo a que nos rechacen, por miedo a perder el trabajo, por miedo a las multas, por miedo a no llegar a fin de mes… Por miedo, por miedo…
Por miedo, vivimos en un agujero cada vez más hondo del que no sabemos salir. Parece éste un plan demoníaco.
Según la RAE, el miedo es «Angustia por un riesgo o daño real o imaginario», y «Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea», creo que podemos evitarlo 😉
Noviembre, 2024
Este mundo globalizado quiere personas iguales, competitivas y productivas, igualmente hipotecadas y tristes. No hay sitio para la genialidad que es individual e intrínseca, no hay sitio para concebir la vida de una manera diferente; no hay sitio para la espontaneidad ni para el disfrute. No hay tiempo para la felicidad.
Hay personas que emanan luz propia y en lugar de aprovechar ese brillo para seguir el camino, consciente o inconscientemente eclipsamos esos destellos con envidia y miedo. Estas actitudes destructivas demuestran temor y cobardía; a pesar de la fortaleza para sobrevivir en un mundo hostil como este, somos vulnerables.
Este experimento de planeta ha salido mal, a los dueños del mundo no les interesa formar una sociedad de personas libres y seguras de sí mismas, prefieren seres dóciles y temerosos susceptibles de control; y si están enfermos mejor.
Pero las semillas estelares están haciendo su trabajo, y llegará el día en que sabremos manejar nuestras emociones, nos enfrentemos a los miedos, y seamos personas libres y empoderadas capaces de cumplir sus sueños. Ese día va a llegar y no está muy lejos.
Agosto 2024
La realidad no es inocente y difícilmente el orden social dejará que una ovejita se salga del rebaño.
Son tiempos de agachar la cabeza por un triste sueldo, de dar codazos para mantener el sitio, de competir hasta por la atención de los demás; quizás para compensar la soledad familiar a la que arrastra una larga y vacía jornada de trabajo… manteniendo por supuesto los buenos modales… También son tiempos de reflexión.
Juan Sin Miedo
Pero buscaré todo el tiempo del mundo para sobrevivirle a este circo donde siempre ríen los mismos.
E intentaré conservar el espíritu libre y limpio de aquella chiquilla que un día fui.
La que levantaba la mano en clase para mostrar su desacuerdo, o escribía a sus profesores preguntando por qué las niñas no podían ser delegadas de curso.
Juan Sin Miedo
Sí. Una multitud 😉
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Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar (Paulo Coelho)