A veces he culpado a mis alas de pájaro rotas
de nacimiento.
He escarbado la tierra
y he llorado tanto,
que he regado desiertos,
he encontrado agua
donde solo había piedras.
Y
después de conocer el cielo y el infierno
¿quién se queda a vivir en el purgatorio?
Náufraga

Solo si tuviera el corazón igual de grande que la cabeza, pensaría que me estoy equivocando.
Pero hay una voz que me habla muy fuerte; de cielos azules y mares cristalinos.
Hay otra que habla de nubarrones y de fango, pero apenas la oigo.
Hay quien dice que no tengo los pies en el suelo; pero es que no quiero dejar de ver el horizonte verde, y para eso hay que volar un poco.
Y entonces empiezan a sangrarme las alas por aquello de que hay que comer y pagar facturas. Cuando me siento viva hasta me entran ganas de bucear en la tierra…, pero me tropiezo con esa voz oscura que apenas entiendo y me persigue..
Si me tiran me arrastro… si naufrago floto.
Y si me canso vuelo.
Desde ahí lo veo todo
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¿De qué murió?
Se ahogó con las palabras que nunca dijo.


