Tradicionalmente el mundo de las emociones y los instintos se han relacionado con el género femenino y se han minusvalorado, ya lo sabemos; todo lo contrario de lo relacionado con el género masculino, que ha sido lo relacionado con la razón.
Muchos hombres y muchas mujeres nos hemos visto obligad@s a reprimir nuestros instintos. El negarlos y reprimirlos por unas razones u otras, nos aleja de nosotr@s mism@s, de nuestra esencia más básica, más animal, y esto nos produce alteraciones físicas y mentales.
Esta sociedad ha sido antinatural para los seres humanos y no podemos olvidar la parte femenina y la parte masculina que cada individuo llevamos dentro; para lograr nuestra plenitud, deben estar en equilibrio.
…”El masculino y femenino interiores se necesitan el uno al otro. Cuando mantienen buenas relaciones con nosotros tenemos el sentimiento de constituir seres humanos de pleno derecho. Logramos situarnos en el mundo de manera relativamente calmada, creativa y agradable. En cambio cuando nuestro Masculino interior sufre daño, tenemos dificultades para defender nuestras ideas, conocer nuestras propias convicciones y a nosotros mismos, tenemos la impresión de pasar el tiempo luchando por el derecho a ser nosotros mismos”… (La curación del Divino Masculino, El vuelo de Osiris).
18-02-2025
El cuerpo grita lo que la boca calla
El aspecto femenino de la personalidad.
Represión de los instintos, psiconeurosis.
Psiconeurosis
Carl Gustav Jung
Represión de los instintos
Hemos visto cómo la cultura patriarcal tenía la necesidad de reprimir lo que se consideraba el aspecto maligno de lo femenino. El impulso compulsivo de los instintos, junto con el deseo apasionado, se consideraban amenazas a la voluntad libre, fenómeno reciente, basado en el razonamiento frío. Se consideraban los deseos, los instintos y las emociones, por su carácter impredecible, como un desafío de la naturaleza indómita.»
El retorno de la diosa
12/01/2014



