La realidad puede ser esperpéntica, es más, yo diría que lo es. Las amistades, el trabajo, la política… pueden convertirse en esperpénticas; hasta la familia llega a ser esperpéntica. Sobreviviendo a lo grotesco.

Sarcástica
Arrancasteis su piel
a tiras
hasta dejarla desnuda,
en carne viva.
Tiritaba de miedo,
se retorcía;
con vinagre
regasteis sus heridas.
Hostigasteis su orgullo, libasteis su energía;
casi muere
en lo hipócrita de vuestras vidas.
Pero se levantó, resurgió de sus caricias;
a pesar de los pesares
sigue en pie y sigue viva.
Y en estos tiempos que corren,
prefiere ser cabra loca
que borrega y asesina.
Suscríbete a la web y recibirás un email cada vez que publique una entrada 😉


