Libertad que quiere huir sin alas y que en su vuelo impasible me arrastra y me quema. Libertad de espumas blancas, libertad que huele a canela.
Horizonte de lenguas y besos. Horizontes valientes de anhelos. Horizonte sin ojos, sin boca, línea infinita de nieve y fuego.
¿Libertad qué escondes tras tu estela de caramelo? ¿Son muñones para los mancos o lentes para los ciegos? ¿Son océanos para los barcos, castigos para el orgullo o eternos muros de acero?
Perpetuo devenir de incertidumbres, que es a mí a quien más temo. Más no me podrá la cobardía y en carne viva, a la libertad me entrego.