Esclerosis Múltiple, recuerdo el momento del diagnóstico del doctor y cómo lloré. Ahora lo recuerdo con cariño. Una etapa de gran desequilibrio, de altibajos emocionales, de miedo y sobre todo de superación. Y aquí estoy sintiéndome mejor que nunca y poderosa ante las adversidades.
25-11-2024
Y continúo bien.
Escuchando esa voz interior que me hace sentir poderosa, cada vez más conectada con la naturaleza y sobre todo, más segura y más contenta conmigo misma. Cada vez confío más en mí. No ha sido un camino fácil, pero digno de ser recorrido por todo lo que me ha aportado.
Gracias a la vida.
15-8-2023
Tengo que decir que tras probar varios tratamientos, y considerando la enfermedad desde un punto de vista holístico, he dado por terminada esta fase de mi vida. No voy a más revisiones ni intoxico mi cuerpo de nuevo; este sistema satanitario y la industria farmacéutica, no va a hacer más negocio conmigo.
28-02-2022
Un poema que surgió en esa época la primera vez que me hicieron una resonancia. Ahora convertido en vídeo poema 😉
Actualizado 15-02-2021
Un vídeo de otro poema que escribí cuando me diagnosticaron la enfermedad. Ha pasado el tiempo suficiente para poder hablar de ello sin miedo, sin vergüenza y sin pena. Espero te guste el vídeo 😉
Actualizado 10-02-2021
Un poema que brotó de las entrañas cuando me diagnosticaron la enfermedad que cambió mi vida, y con la que aprendo a convivir.
Esclerosis Múltiple
Arde la incertidumbre. Negra y despiadada viene despacio, despacito arañándome se entretiene. Es mi cielo como el junco, como el barro moldeable, carne viva en las entrañas, el suelo ante mí se abre. Los luceros se desvanecen en blancos atardeceres, noches de lunas rotas y tierra de vaivenes. Amarga de incertidumbre, ría guadaña en las sienes; no hay consuelo, no hay lumbre, oscura de paz y muerte. Esta mañana en noviembre el miedo me estremece.
de VerSoñando
Virginia, videopoemas
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Tanta verdad tanto sentimiento. Tanta realidad tanto sufrimiento.
Yo como tú he sufrido en mis carnes, el frío aliento del miedo.
La incertidumbre de no saber, que es lo que te come por dentro, el no saber si tendré huevos de enfrentar lo que me impide pelear con lo que estoy sintiendo.
Que puta puede ser la vida, y que bonito querer seguir viviendo.
Ey, Juan Carlos, ese poeta anónimo…
Pues sí, nos quedamos con eso, con seguir viviendo que no es poco.
Verle los dientes al lobo nos hace más fuertes, yo esa etapa no quiero ni recordarla, pero ha contribuido para que sea la persona que soy hoy.
Esa canción, gracias a la vida…